
El sí que nació en la puerta de TBS | Beni
Reflexión personal publicada el 23 de noviembre de 2025 sobre la reunión del día anterior en TBS. No es un anuncio de una emisión o colaboración actual.
La semana pasada sonó el teléfono y, con él, el temblor de dos mundos.
TBS TV quería que colaborara en uno de sus programas.
La noticia llegó como una palmera de jaleo: luminosa, inesperada, bonita.
Pero detrás de la alegría apareció ese pellizco antiguo…
ese que nace cuando una parte de Japón mira al flamenco sin entender su raíz.
— ◆ —
Hace muchos años viví una experiencia que dejó cicatriz.
Una de esas cosas que no marcan el cuerpo,
pero sí la manera en que uno se ofrece al mundo.
Desde entonces aprendí a proteger mi arte como si fuera un hijo.
Cuando en la tele salen cosas que faltan el respeto a mi cultura,
algo dentro de mí se encoge como un mantón mal colocado.
— ◆ —
Aun así, ayer —22 de noviembre— entré en el edificio de TBS.
Dos horas de reunión con dos personas respetuosas,
educadas, con ganas reales de entender lo que hago
y de no convertir el flamenco en una caricatura.
— ◆ —
Esta vez fui preparado:
todas las preguntas, todas las condiciones,
todos los “hasta aquí sí” y los “aquí no se pasa”.
No quería volver a ser un artista del montón.
No quería regalar la verdad de mi cultura para un segundo de televisión.
— ◆ —
La reunión terminó con un “no lo voy a hacer”.
Lo dije con calma, sin enfado, con la dignidad de quien cuida su raíz.
Salimos del edificio, respiré el aire frío…
y entonces volvió a aparecer ese corazón travieso
que a veces confundo con intuición,
pero que otras veces solo es ganas de no cerrar una puerta.
— ◆ —
Los llamé justo al salir.
Les dije que sí.
Que aceptaba el trabajo.
— ◆ —
No sé aún si fue valentía o un acto de fe.
Pero algo en el pecho me dijo que esta vez podía ser distinto.
A veces el destino te empuja por un pasillo que no querías recorrer.
Y otras veces, ese pasillo resulta ser la entrada al sitio donde tenías que estar.
— ◆ —
Hoy solo escribo esto para no olvidarlo:
la decisión no fue perfecta,
pero fue humana.
Y en este país que me adoptó,
seguir siendo humano ya es una forma de resistencia.
— ◆ —
—Beni
El Compás del Sol Naciente

Comentarios